Los Contratos Por Diferencia (CFDs) y el financial spread betting han expermentado un contínuo crecimiento a pesar de los malos tiempos que sufren los mercados financieros, debido a que tanto traders activos como inversores experimentados están volviendo sus ojos a otros instrumentos financieros alternativos.

Instituciones y hedge funds han empleado CFD por más de 10 años en el mercado del Reino Unido por ejemplo, como un medio alternativo de inversión a las acciones tradicionales. Gracias a los avances implementados a finales del siglo pasado, actualmente los inversores individuales tienen mayor acceso a los CFD.

Conforme más personas buscan tomar control de su destino financiero, los medios alternativos de inversión se vuelven cada vez más populares. 


¿Que es un CFD?

Un CFD puede definirse como un acuerdo efectuado entre dos partes para intercambiar, al cierre del contrato, la diferencia entre el precio de apertura y precio de cierre del contrato, con referencia al activo subyacente, multiplicado por el volumen (número de acciones, lotes del par de divisas, etc) especificado por el mismo contrato. En países como el Reino Unido, los CFD son uno de los medios preferidos de inversión por parte de hedge funds y otras compañías del sector financiero.

CFDs y Spread Betting

Para muchos traders, sobre todo aquellos interesados en las acciones, los CFDs y el spread betting constituyen dos de las formas de inversión preferidas, si bien ambas tienen ciertas características que los diferencian.

Ambos productos permiten realizar operaciones de compra y venta y operan con base en margen, es decir que sus operaciones hacen uso de apalancamiento brindando por el broker. De esta manera, un trader puede realizar operaciones cuyo valor supera en mucho su capital de operación original.



Además, cualquier ganancia que estén produciendo las posiciones abiertas puede emplearse para apalancar nuevas posiciones. Claro está, el operar con margen puede aumentar sustancialmente las pérdidas producidas por las mismas operaciones. Por esta razón, tanto los CFD como el spread betting requieren disciplina y una gestión adecuada del capital. Es muy común que los traders terminen poniendose contra las cuerdas por abusar del margen de su cuenta y al final terminan perdiendo dinero y buenas oportunidades.


Los CFD no tienen una fecha de expiración y al ser un producto que opera con margen, a las operaciones long que se mantienen abiertas durante la noche se les cobra un cargo por financiamiento diario que se carga a la cuenta del trader. Por el contrario, las posiciones short reciben una bonificación por intéreses. A las posiciones abiertas y cerradas el mismo día no se les aplica ningún cargo. 

En el caso del spread betting, existe una prima ya incluida en el precio el cual por lo general está por encima del precio del activo subyacente, de forma similar a como ocurre con los contratos de Futuros, los cuáles tienen asociados un valor "justo" basado en el cargo de financiamiento hasta el momento de expiración del contrato y cualquier dividendo pagable.

Las compañías de spread betting que se ubican en el Reino Unido realizan sus operaciones cotizadas en libras esterlinas, lo mismo que las pérdidas y las ganancias, por lo cual no hay riesgo asociado con respecto a la divisa. A pesar de esto, aceptan depósitos en otras monedas como euros, dólares estadounidenses y otras, lo que les permite aceptar clientes de otros países. Los CFD por el contrario son cotizados por lo general en la moneda del mercado en que se efectúa la transacción. Por eso, si compramos un CFD basado en oro, la posición será valorada en dólares. Esto crea el riesgo inherente de que un dólar que está a la baja puede reducir las ganancias o magnificar las pérdidas.


Los CFDs están sujetos a impuestos sobre ganancias de capital mientras que las ganancias en el spread betting son libres de impuestos. Esto no obstante tiene sus ventajas y desventajas. Las pérdidas sufridas en el spread betting es dinero que se fue para siempre, mientras que en el caso de los CFD las pérdidas pueden ser compensadas con los beneficios futuros para efectos fiscales.



Un aspecto muy importante es el spread bid-offer (compra-venta). Una firma de spread betting ofrece sus precios de compra-venta de forma similar a una casa de apuestas, es decir un precio de "tómelo o déjelo". Por el contrario, la mayoría de los brokers que ofrecen CFD, permiten colocar órdenes dentro del spread bid-offer lo que le permite al individuo convertirse en un "price maker" más que un "price taker". El spread bid-offer es el costo más significativo de trading y es la razón principal del porqué los hedge funds emplean CFDs y no spread betting. El acceso al mercado principal también significa acceso a los precios reales con los principales proveedores de liquidez. En cierto punto el trader puede requerir salir de la operación y puede verse en desventaja con una contraparte que no solo conoce su posición sino que puede cotizar un precio que puede ser más aprooiado para el proveedor que para el individuo.

Principales diferencias entre los CFD y el spread betting

El siguiente cuadro muestra las principales diferencias entre los CFD y el spread betting:

Aspectos básicos
CFDs
Spread Betting
Impuestos sobre ganancias de capital Si No
Impuesto sobre actos jurídicos No No
% Margen Variable, de 10-20% Variable, de 10-20% 
 Margin Calls en momentos adversos Si Si
Stop Loss disponibles Si Si
Comisiones Si, usualmente 0.10% del valor de la transacción Usualmente proviene del spread.
Posiciones de compra y venta Si Si
Fecha de expiración No Si, el rollover es permitido




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